Cinco poses de yoga al día que te ayudarán a reducir tu abdomen

 

Ayuda a reducir la grasa del vientre, al tiempo que fortalece músculos abdominales, la parte superior del cuerpo y la espalda.

Para practicarla, es necesario acostarse boca abajo, con las piernas estiradas. Después, hay que levantar el pecho lentamente, doblándolo hacía atrás al máximo, hasta parecer la cabeza de una cobra. Tras mantenerse así de 15 a 30 segundos, habrá que volver lentamente a la posición original, descansando unos 15 segundos hasta volver a repetirla cinco veces.

 

Fortalece abdominales y activa el trabajo del sistema digestivo, combatiendo también el estreñimiento.

Comienza poniendo el cuerpo boca abajo con piernas estiradas y brazos a cada lado. Después, doblamos las rodillas, tomando con las manos los tobillos. Levantando la cabeza, hay que doblarse hacia atrás haciendo un arco lo más alto posible. Tras mantener esta posición durante 15 a 30 segundos, se regresa a la posición original. Al menos se repite 5 veces

 

Ataca grasa de la cintura, siendo muy buena para estómago y fortaleciendo piernas y espalda.

Acostado sobre la espalda, con piernas estiradas y brazos a los lados, se empiezan a elevar las piernas rectas, tan alto como sea posible. En esta posición, se levantan los brazos rectos intentando llegar con ellos a los dedos del pie, en ángulo de 45º. Se mantiene la posición durante 15 segundos antes de volver a la inicial y se hacen cinco repeticiones con 15 segundos de descanso.

 

Postura de gran esfuerzo, pero muy eficaz para quemar grasa y tonificar hombros, brazos, espaldas, muslos y glúteos

Comienza con manos y rodillas debajo de hombros y caderas. Después se camina hacia atrás para extender las piernas tras el cuerpo. Extender después los brazos levantando el cuerpo y consiguiendo que cuello y columna estén en línea recta, con las manos bien apoyadas en el suelo. Se mantiene la posición de 15 a 30 segundos y se vuelve al inicio, repitiendo cinco veces, con relajación intermedia de 15 segundos.

 

Tiene numerosos beneficios, aliviando dolor de espalda y tonificando abdominales, muslos y caderas.

Es necesario acostarse boca arriba, con piernas estiradas y brazos a los lados. Se doblan las rodillas llevándolas hacia el pecho, mientras los muslos presionan la zona abdominal. Las manos se juntan por debajo de los muslos y se mantiene la posición durante 90 segundos, para soltar después las rodillas y volver al suelo. Se repetirá cinco veces, con al menos 15 segundos de descanso entre movimientos.