Ser tía es más trabajoso que ser madre según estudio

Ya pasó el tiempo en que ser la «tía solterona» era sinónimo de frustración e infelicidad. Después de todo, quien tiene por lo menos un sobrino sabe exactamente que ser tío o tía es extremadamente gratificante y puede incluso ser mejor que ser padre o madre. ¿Lo dudas? Aquí hay algunas simples razones para justificarlo:

1. Solo te preocupas por darle cariño y mimos
Para empezar, el tío o tía no necesita sufrir las incomodidades del embarazo o convivir con la ansiedad y tensión de la gestación. Además de eso, no necesita siquiera sufrir con las preocupaciones del parto. Basta con llegar a la maternidad y encontrarse al bebé ya listo, vestido y disponible para recibir cariño y mimos…

2. Tu economía no empeora
Por más que llenes a tu sobrino de regalos y mimos, no perjudicarás tus finanzas ni necesitarás ajustarlas por su llegada. Nada de pensar en gastar en pañales o educación, solo te preocuparás de comprarle ropa muy tierna y juguetes divertidos.

3. Le permites comer lo que quiere
Ser tío o tía significa también educar, ya que probablemente quieres que el niño crezca de forma segura y dentro de límites, pero poder burlar las reglas y cambiar una cena por un pote de helado, de vez en cuando, es una de las «tareas» del tío buena onda.

4. Siempre puedes enviarlos de regreso
Los niños sufren invariablemente berrinches y llantos sin motivo aparente, y lidiar con el comportamiento de los pequeño no siempre es fácil. En estos momentos, cuando se vuelven demasiado quejosos, los tíos pueden «devolver» el sobrino a los padres sin sentir culpa.

5. Puedes mirar dibujos animados sin esconderte
Ser tío o tía también te permite ver, sin ningún tipo de vergüenza, dibujos animados y películas infantiles que normalmente no hacen más parte de nuestra programación habitual.

6. Eres su confidente
Cuando crecen, los sobrinos saben que pueden contar con sus tíos para contar secretos que jamás compartiría con sus padres. Se vuelven así, confidentes y amigos, con la ventaja añadida de los lazos familiares.